lunes, 1 de febrero de 2010

Entre las mismas aguas serviles: Etienne De la Boétie y Thomas Hobbes"

Br. Daneby M, Marcano V*

"ses gavines"

"Ses Gavines", 2007, Juan Carlos Ortíz.

*(estudiante del seminario “Tres pensadores Heterodoxos” dictado por los profesores Maria Eugenia Cisneros y David De los Reyes, semestre I – 2010, Escuela de Filosofía UCV. Ensayo seleccionado para este blog)

“…Las buenas formas de gobierno son aquellas

en que una sola, unas cuantas o muchas;

gobiernan con la vista en el interés común;

son viciados los gobiernos que contemplan

intereses particulares ya sea en una persona…que

rigen los destinos públicos…”

Aristóteles. Política

.

Introducción

Este ensayo constituye un análisis sobre los aspectos fundamentales de las obras: Discurso de la Servidumbre Voluntaria de Étienne de La Boétie y reflejada en la obra el Leviathán de Thomas Hobbes; tomando como referencia la primera obra para su enfoque y análisis en la segunda.

El planteamiento de este ensayo, está sustentado en ¿Cómo es posible que una multitud se someta bajo el poder de una sola persona?; lo cual constituye, la pregunta fundamental tanto en el siglo XVI hasta nuestros tiempos, y que contiene una comprensión integradora de la concepción Estado-individuos que hacemos tradicionalmente.

El trabajo consta de dos partes: La primera sobre Étienne de La Boétie con su Discurso la Servidumbre Voluntaria, donde se tratará de mostrar el núcleo fundamental, el cual es que, las personas sirven y obedecen voluntariamente a una sola voz, una sola persona. La segunda parte, acerca de Thomas Hobbes con su obra el Leviathán y su articulación de Estado, donde este debe ser ejercido por una sola persona, un monarca, el cual es elegido voluntariamente por el pueblo, y cómo ésta tesis de Hobbes puede ser usada en términos de servidumbre voluntaria establecida por Étienne de La Boétie.

Se tratará de relacionar ambos pensamientos para establecer la conexión o diferencia que hay dentro estos.

Por otra parte, es necesario señalar que este ensayo no contiene el estudio complejo que requiere; por lo tanto, la totalidad del contenido y los detalles con el cual se lleva a cabo, no están desarrollados de manera exhaustiva.

I.- Parte.- Étienne de La Boétie. Contexto histórico. Discurso de la Servidumbre Voluntaria

Esta primera parte ostenta mostrar el contexto histórico que influyen a Étienne de La Boétie a realizar el Discurso de la Servidumbre Voluntaria.

Étienne de La Boétie nace en Sarlat Francia (Perigord), el 01 de noviembre de 1530, en el auge del Renacimiento (Ing. Renaissance),el cual fue un movimiento de cambio de mentalidad, que ofreció una nueva visión del hombre y el universo. Influyó en las letras, filosofía, las artes y literatura, y fue la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Se caracterizó por su fuerte individualismo y espíritu de crítica hacia todas las ideas imperantes hasta entonces. Su característica principal es el “hombre” como centro del mundo, donde se busca la gloria terrenal. El movimiento, por tanto, tuvo varias facetas: intelectual, tecnológica, artística y literaria. El Renacimiento se denominó así, porque el cambio ideológico y artístico pretendió revivir las culturas de Grecia y Roma antiguas.

De igual forma la Reforma y Contrarreforma están presentes. La primera fue un amplio movimiento religioso que rompió con la unidad católica de Europa Occidental, como resultado de la cual se quebranta la unidad de las creencias en el continente. Se inició con propósitos de reformar la Iglesia (de allí su nombre), pero acabó originando nuevas Iglesias cristianas históricamente llamadas Protestantes.

Sus causas fueron múltiples y complejas. El humanismo con su crítica a las prácticas y costumbres religiosas, y sus traducciones de la Biblia a las lenguas nacionales. La angustia espiritual de la época que reclamaba una religión más personal, vivencial y sin intemediarios, al propio tiempo que existía un pavor a la condenación eterna. El debilitamiento del magisterio de la Iglesia, basado en definiciones y explicaciones racionalistas que no satisfaciían las inquietudes religiosas. El cambio socio-económico que agitó a las clases sociales y exaltó el interés económico por apoderarse de las extensas propiedades del clero.

La Contrarreforma, así se denomina el movimiento de defensa, de reacción de la Iglesia Católica contra las doctrinas y propagación del protestantismo. Este movimiento fue fanático y politizado, al igual que ocurrió del lado luterano, calvinista y anglicano. De este proceso resulta el Catolicismo y el ordenamiento vigente hoy en dogmas.

Una época donde la razón es esclava de la fe, ya que el Teocentrismo es causa primera de las cosas (Dios), y aquello que no se fundamenta en esta idea, no tenía validez. Con el pasar del tiempo, comienza una ruptura entre Dios-hombre, que llevará a este a ser el protagonista principal y no Dios.

La economía y la sociedad continuaron siendo básicamente agrarias. La nobleza y el clero mantuvieron su posición de clases privilegiadas exentas de impuestos, propietarias de tierras, pero la creciente circulación de mercancías y metales preciosos, impulsaron cada vez más el capitalismo y, por tanto, la importancia económica y social de los burgueses. Las monarquías autoritarias y centralistas prescindieron de las asambleas representativas creadas en el Medioevo ahogaron las libertades tradicionales de las comunas y municipios.

El poder monárquico llegó con su apogeo con el Absolutismo o poder sin límites de los monarcas y cuyo fundamento era la ‘teoría del derecho divino de los reyes’; según ella, los soberanos han recibido el poder de Dios y solamente a él tienen que responder sus acto, lo cual Francia, España e Inglaterra son gobernadas por monarquías absolutas por excelencia.

Con todas estas consideraciones, La Boétie comienza hacerse un cuestionamiento del sistema medieval, ya que la época en que se está desenvolviendo, lo impulsa a estar contra el dogmatismo y el Absolutismo, y va argüir de manera muy protagórica que “el hombre es medida de todas las cosas”, el hombre va estar medido por el hombre; con lo cual estalla el abandono al Dios trascendental, el abandono al cielo abstracto.

La Boétie realiza el Discurso de la Servidumbre Voluntaria a los 18 años, cómo producto de la época ya referida, lo cual lo hace un adversario decidido de la esclavitud y la tiranía.

En este discurso, el francés apunta a la tiranía, servidumbre, libertad, costumbre, condición natural, sumisión, dominación, la idea de igualdad natural de los hombres, en que estos sólo pueden ser dominados y despojados de su libertad depende de la legitimación de ellos mismo; bajo el núcleo teórico: ¿Por qué los hombres se someten voluntariamente a una persona.?

Boétie comienza su discurso con una cita a Homero:


“…no es bueno tener muchos amos; solo que tengamos uno;

que uno solo sea el amo, que uno solo sea el rey…” (1)

Esta concepción Homérica, a nuestro francés no le satisface y mucho menos le atrae; expresa que el poder en una sola persona, no es bueno ni razonable dando así una categoría de desgraciados de aquellos que estén bajo este poder. Sin embargo La Boétie arguye que hay muchas personas que obedecen a un ‘amo’ que no tiene la capacidad ni la fuerza, que es el más cobarde, de aquellos que le siguen y le otorgan el poder; estos se dejan llevar bajo la pasión o están fascinados; por lo tanto obedecen sin ninguna objeción, dándole así un carácter sobrenatural y supremo a este ‘solo hombre’ que es servido por quienes lo llevaron al poder. Existe una apatía, no poseen un norte y no tienen deseo de encontrarlo, sin el deseo de revelarse ante todo esto que está instituido, la servidumbre voluntaria es acostumbrarse a ser dominados y ‘tiranizados’.

Este pueblo, que no se llamaría de esta manera, sino se le daría una categoría de Súbditos, siguen subsumiéndose bajo el poder de uno, lo cual da como consecuencia la pérdida de su propia libertad, pues son padres de su peor creación; padres de la apatía, de la costumbre, de su miedo, sin ser capaces de ver lo más consustancial del hombre. Estos de alguna u otra manera están alienados y van a seguir vidas sin horizontes, sólo aquel horizonte que es establecido por el tirano.

Este tirano se clasifica según La Boétie en, aquellos que son elegidos por el pueblo, aquellos que están por la fuerza, y aquellos por sucesión de ‘linaje’.

El segundo de estos, que están en el poder por acción armada, se comportan como si

estuviesen conquistando un país. El tercero es por sucesión, actúan de la misma manera que su sucesor y cabe destacar que lo único que hacen es ser ‘tiranos’; pues es allí donde han crecido, y por lo tanto, no ven otra forma de gobierno.

El tirano que ha llegado al puesto por voluntad popular, es porque ha llegado al fondo de las apatías del pueblo mediante engaños; y estos procuran preservar su puesto, reforzando la servidumbre; alejando a los súbditos de los aires de libertad; se les engaña, llegando así a la incomprensión de la libertad ya que se encuentran en tinieblas.

El tirano ahonda en sus capacidades, para así discapacitarlos y derrumbar su autonomía, dando a los súbditos vicios, placeres y satisfacciones momentáneas, para adormecer los instintos connaturales, haciéndoles un hábito la presencia de éste.

“…¿no está claro que los tiranos para afirmarse, se han esforzados

en habituar al pueblo, no sólo a la obediencia y la servidumbre;

sino además a la devoción por la tiranía?...”(2)

El tirano habitúa a los serviles a su sistema de gobierno, creando una máscara, para que sus seguidores sigan el camino a la destrucción política como individuo, desgarrando así su pensar, para que no sueñen ni hagan nada por un Estado mejor, donde no se la voz de uno sino la voz de todos. El secreto de la tiranía además del nombrado antes, es el despliegue político; es decir, de sus auxiliares que lo ayudan y cuidan a su perpetuo establecimiento.

Por consiguiente la servidumbre voluntaria para Étienne de La Boétie, es la sumisión y el servilismo de las personas voluntariamente a una sola persona, a un monarca, que siendo elegido por ellos mismos, por costumbre, apatía, vicios, juegos, desenfrenados placeres ofrecidos por un tirano, no cambian los instituido y quedan encarcelados en una tiranía por gusto propio, sin acceder a un cambio.

La servidumbre voluntaria condensa o resume la aspiración de Étienne de encontrar un principio único e invariable que solidifique la libertad humana y no ésta alienada servidumbre, es una voz de todos, una ley connatural que nos lleva a la mejor de los Estados. Actúa de manera muy expresiva, que sea la multitud de hombres que lleven a cabo un gobierno. Y esta expresión debe llevarse como canon indispensable o la guía para dirigir los objetivos de los individuos al Estado, para llevar así un legado que se constituya plenamente, en la medida en que se participe y sean muchas voces para conformar un mejor Estado.

II.- Parte.- Thomas Hobbes. Estado-Leviathán. Forma del Estado como ‘Tirano’ para afianzar la servidumbre voluntaria.

Thomas Hobbes (1588-1676), filósofo, escritor Inglés, arropado por la misma época que Étienne de La Boétie, donde su colorario lógico es la defensa del absolutismo hasta llevarlo hasta sus últimas consecuencias.

Es la defensa de la monarquía autoritaria, ejercida por una sola persona (monarca) absoluta, teniendo súbditos sumisos ante su gobierno.

Se desarrolla este pensamiento político en su obra el Leviathán, basada en sus concepciones acerca de la naturaleza del hombre, la cual expresa que la naturaleza del hombre es matarse y vivir en guerra, ya que este, está intrínsecamente corrompido, un egoísta en busca de su satisfacción, ‘homo hominis lupus’ (el hombre es un lobo para el hombre), por tanto debe someterse a un soberano supremo, por su propia voluntad para obtener paz, y aquellos que decidieron o no establecerlo deben renunciar a sus deseos para que este decida y garantice la tranquilidad.

El Estado en Hobbes tiene una verticalidad que lo constituye como poder elegido por muchos (voluntad) pero centrado en uno.

“…El único camino para todo poder…es conferir todo poder

y fortaleza a un hombre…una voluntad…” (3)

Pero en este sentido, este pueblo se ha despojado y privado de su poder, para transferirlo al soberano, lo cual hay una escisión entre el pueblo (súbditos) y el soberano, lo que conlleva que el Estado para llegar a su meta, será menester constituir un poder hacia el terror, teniendo a raya a los hombres mediante temor-castigo.

Este Estado o Leviathán, tiene que ser un poder absoluto y supremo, que infunda temor; como la figura de este monstruo en Job 41, 13-34.

En las Santas Escrituras, se describe una imagen, un símbolo de unidad, es el monstruo más fuerte e indomable de todas las bestias:


“…¿Dentro de su quijada quién entrará?...sus dientes

en derredor son aterradores…De la boca le salen relámpagos

hasta chispas de fuego logran escapar…su corazón está

fundido como piedra…debido a que se levanta, los fuertes

se atemorizan, debido a consternación, se aturden…Es el rey sobre todas

las bestias salvajes majestuosas…”(4)

Dicha imagen, con tantas fuerzas e invencibilidad, peligrosa, encarnada en el Estado idóneo para el inglés, con un solo representante, colocado allí bajo el consentimiento y voluntad de los súbditos, es terror de ese Estado, lo que le infunde al pueblo. Es el nacimiento como Hobbes añade “Deus mortales” (Dios mortal), un Dios que por su temeridad, severidad obliga a los ciudadanos a no entrar en su estado de naturaleza, sino a conseguir la paz. Lo que persigue este Deus mortalis, es refrenar las malas pasiones de aquellos que habitan en el Estado. Él es el único que con su fuerza tal, sojuzga a los demás, es un Estado indivisible, no hay división de poderes, por tanto, el Leviathán es la representación y el elogio del Estado monárquico autoritario.

Hobbes está viendo en la naturaleza del hombre es una vida en guerra, una guerra tal que es la de todos contra todos, es decir, el estado natural del hombre es vivir en guerra por desmesura, mal empleo de las desbordantes pasiones que habitan en él, el egoísmo, la soberbia y la envidia. Por consiguiente, el hombre necesita un algo superior que tenga las fuerzas suficientes y aterradoras, para imprimirle a los hombres, y estos sean obligados a tener tranquilidad, para llegar a la corrección de su propia naturaleza, lo cual se hace resplandecer que Hobbes ve al hombre como un ser incapaz de transformarse y autolimitarse y que necesita un monstruo como el Estado para que lo canalice.

En este análisis del pensamiento Hobbesiano, se ha encontrado las raíces de una teoría absolutista, autoritaria ejercida por un monarca, que abre caminos a la historia como principios del totalitarismo.

Uno de los puntos más polémicos de su política es la manera tan radical que se desliga del pueblo y despojándolos de su libertad, creyendo que este Estado es capaz de ofrecerle la tranquilidad “individual” que éstos necesitan, y por esta razón es un totalitario en su mayor expresión, haciendo del el pueblo, súbditos y serviles, en vez de personas con necesidades y capaces de formar y ejercer el poder democráticamente con sus respectivas división de poderes. Su carácter alienable busca garantizar un Estado fuerte garantizando la paz entre los súbditos con las bases del terror, pues Hobbes se ha destacado por ser la “bestia negra”(5)


Conclusiones

Con el análisis de estos dos pensamientos, encauzados en una misma época de transición, de descubrimientos, de inquietudes individuales, de estados absolutos, de la decadencia de un Dios trascendental, están Étienne de la Boétie y Thomas Hobbes, entre las mismas aguas, ya que con pensamientos distintos, pero con un mismo núcleo en la servidumbre, tal que, uno arguye a la libertad saliendo de la Servidumbre voluntaria, al contrario que Thomas Hobbes ve en la servidumbre voluntaria, aquella con la cual puede establecerse en el poder.

Son mismas aguas, con interpretaciones diferentes, una con la esperanza y el Liberalismo, y otra en la decadencia y el Totalitarismo.

Un Étienne soñador con un sello de la libertad como consustancial del hombre, y un Thomas Hobbes que su sello de naturaleza es de guerra.

Por tal razón, considero a estos dos autores que están relacionadas, o están entre las mismas aguas, por entender que desde el pueblo, puede llegar a constituirse un Estado donde la libertad sea fundamental por la voz popular o llegar a un Estado Absoluto por los mismos autores que decidieron a un solo representante, que tape sus bocas y hable por ellos.

Lo que se infiere es que el pueblo, es quien decide su propia opresión o su legítima libertad.

Notas:

(1)La Boétie. Discurso de la Servidumbre Voluntaria. pág.3.

(2) Ibíd. pág. 50.

H (3) Hobbes T. Leviathán. Madrid, Alianza Editorial, S.A., 1996. pág. 140

(4) (4)Santas Escrituras. Editors’ Watchtower Bible and Tract Society of New York, INC. Brooklyn, New York, U.S.A 1987. pág.701

(5) Véase por ejemplo en el artículo de Astorga O, Entre filosofía y política: Thomas Hobbes 1998, UCV como el resalta que algunos filósofos antihobbesianos le atribuyen o perciben a Thomas Hobbes como la “Bestia negra”



Bibliografía principal

___ HOBBES T. Leviatán. Edit.: Fondo de Cultura Económica. México, 1980

___ LA BOETIE E. Discurso de a servidumbre voluntaria. Edit.: Aldus S.A., primera edición México 2001

Bibliografía Secundaria

___ ABBAGNANO, N. Diccionario de Filosofía, Bogotá, Fondo de Cultura Económica, 1997. Traducido al castellano por Alfredo N Galletti

___ ASTORGA O. La institución imaginaria del Leviathán: Hobbes como intérprete de la política moderna. Universidad Central de Venezuela. Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico. Caracas, 2000

____ CISNEROS M. Del Individuo al ciudadano en la teoría política de Thomas Hobbes. Tribunal Supremo de Justicia. Colección Nuevos Autores, N 2. Caracas, Venezuela 2003

____ BOBBIO N. Introducción, en Thomas Hobbes, Del Ciudadano. Carcas, Instituto de Estudios Políticos, Facultad de Derecho, UCV 1996

____ WINDELANBAND W. Historia de la filosofía moderna en su relación con la cultura y las ciencias particulares. Edit.: Nova Argentina

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