jueves, 15 de enero de 2009

Sobre La Tortura














Por:
Herrera, Jhoana
Silva, Andrés
Sol, Alan
(Estudiantes del Departamento de Humanidades de la Universidad Metropolitana, Caracas)


Introducción

La tortura es un tema actual que ha sido arrastrado a lo largo de la historia, la RAE (Real Academia Española) la define como el dolor o aflicción grande, o cosa que lo produce. Esta puede realizarse tanto en el ámbito físico como psicológico.
Existen infinidad de procedimientos para llevar a cabo una tortura, desde los más simples en los que se utilizan instrumentos de uso cotidiano hasta los más crueles y sangrientos. Los instrumentos varían de acuerdo al procedimiento, por ello, también existe una gran cantidad de estos.
A través de este trabajo conoceremos algunos de estos procedimientos e instrumentos, su evolución a lo largo del tiempo y en algunas ocasiones su cruda descripción. Al igual observaremos como se trata este tema en la actualidad, como es abarcado y que organizaciones han sido creadas para combatirlo.


Concepto de Tortura

La palabra tortura proviene del latín “torquere” que significa “torcer”.
La tortura es el acto a través del cual se causa dolor físico o mental a una persona, es aplicado intencionalmente con el propósito de obtener información o una confesión, castigándolo por un acto que él o una tercera persona ha o se sospecha que ha cometido.
Este daño se puede causar de varias formas:
El daño físico se puede causar mediante golpes, rotura de huesos, desgarros musculares, castración, aplastamiento, pinchazos, cortes, descargas eléctricas, desfiguración, quemaduras, aplicación de temperaturas extremas, ingestión de productos químicos o elementos cortantes, ahogamiento, violación, privación del sueño o posturas corporales incómodas.
El daño psicológico se puede realizar mediante la
privación sensorial, el aislamiento, la humillación verbal o física (ejemplo: desnudez durante los interrogatorios), la manipulación de la información sobre el detenido o sus allegados, la mentira, la desorientación física y mental, o la simulación de torturas físicas o ejecuciones que contribuyan a la desmoralización. En general, lo que se busca con la tortura psicológica es la ruptura de la autoestima y la resistencia moral del detenido, con el fin de que el interrogador acceda mas fácilmente a sus deseos, sean estos cuales sean.



Marco histórico

Se dice que la Edad Media fue la edad de oro de los torturadores y de la imaginación puesta al servicio de los mismos, desbordándose y agudizándose al máximo, inventando los mejores y más prácticos medios de tortura. Si bien existe un atisbo de realidad en esta idea sobre la tortura, podemos desmitificar a los inquisidores como los mayores torturadores de todos los tiempos, puesto que otros, en etapas posteriores, han sido mucho más eficaces y han aplicado la tecnología punta de su época para crear instrumentos de terror y de aniquilación masiva. No nos llevemos a engaño, ya que la tortura, desde que el mundo es mundo, existe y desafortunadamente sigue existiendo, solo que hay que quitarse la venda, abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor.
La Tortura tiene sus raíces con los hebreos en el siglo XIII a.C algunas veces, después de dar muerte al criminal, suspendían su cuerpo de un poste o de una cruz. En otras ocasiones, sin duda, más graves, le suspendían vivo lo que según los rabinos, era el suplicio de los calumniadores y de los idólatras. La lapidacion estaba también en uso entre ellos y era el suplicio de los blasfemos. La ley de moises señalaba la pena del fuego contra aquél que se hubiese casado con la madre y con la hija y condenaba a las mujeres al mismo género de muerte. Los palos o la verberación era un castigo cruel bajo cuyos golpes morían a veces los criminales. Últimamente, los judíos hacían cortar la cabeza, aserrar en dos partes del cuerpo del reo y precipitar a éste desde lo alto de una torre o de una roca, arrastrarle sobre espinas, arrancarles los ojos, los cabellos, etc.
Posteriormente los persas castigaban a los reos de alta jerarquía sufrían el suplicio de la
ceniza: una torre alta y vacía era llenada con ceniza hasta cierta altura y el delincuente era arrojado de cabeza en su interior. Una máquina a modo de rueda revolvía sin cesar la ceniza alrededor del reo hasta que se sofocara.
En algunos pueblos de Persia se amarraba al reo por brazos y piernas a las ramas más altas de dos árboles contiguos. Las ramas, al soltarse con violencia, destrozaban el cuerpo del condenado.
Otro suplicio utilizado es el de las
artesas: se introducía al condenado de espaldas en una artesa, atado fuertemente a sus cuatro ángulos. Luego se le cubría con otra artesa sacando su cabeza, manos y pies por agujeros hechos para ese propósito. En esta postura se le alimentaba obligándole a comer aunque no quisiera. Para beber se le daba miel disuelta con leche, con la que también se le frotaba la cara. Expuesto de esta forma al sol, el reo atraía innumerables moscas y otros insectos. En el interior de la artesa, los gusanos producidos por sus propios excrementos le comían las entrañas. El infeliz preso podía vivir unos quince días sufriendo dolores increíbles.
Posteriormente en el siglo V a.C. con los griegos, los cuales castigaban a los esclavos cuando se sospechaba que éstos cometían algún delito o robo en contra de la propiedad, éste acto solo se hacía en contra de los esclavos ya que en la cultura antigua éstos no tenían ni honor ni dignidad, por lo cuál no podían ser deshonrados.
En la historia romana, también se utilizó la tortura como método de castigo para los esclavos, pero posteriormente el imperio decidió utilizarlo también para la gente libre que cometiera crímenes graves.
Luego de la caída de la República Romana, se dividió a la población en 2 tipos:
“Hosteriores” y “Humiliores”. Los Honestiores era la población privilegiada y rica los cuales tenían derechos de los cuales no gozaba el resto de la población. Y los Honestiores eran la clase campesina, obrera y esclava los cuales podían ser sometidos a cualquier tipo de interrogación y castigo físico (tortura). Aunque a pesar de su distinción los “Hosteriores” también podían ser torturados de ser acusados de traidores.


Tipos de tortura
A lo largo de la historia se han desarrollado diversos tipos de tortura desde la más cruel y sangrienta hasta la más cotidiana.
A continuación, expondremos algunos de los más populares tipos, además de algunos muy antiguos y otros que se siguen utilizando hasta nuestros días:
Ø Método de la Rata: Se ponía una rata encima de la barriga de la víctima, encerrada por una jaula abierta en la base o por un tobo, y se le aplicaba fuego a la rata, ya que necesitaba escapar, excavaba un túnel en el abdomen de la víctima.

Ø Método del Agua: A la víctima se le obligaba a ingerir la mayor cantidad de agua posible, ayudándose el torturador, de un embudo que se le coloca en la boca. En estas sesiones se les hacía tragar aproximadamente unos diez litros, provocando una terrible sensación de ahogo, produciéndose en la mayoría de las ocasiones la explosión del estómago.

Ø Método de la Toalla Mojada: es un método moderno de tortura, basado en otros más antiguos como el método de la toca, y consiste en colocar una toalla sobre la boca y la nariz de la víctima, después se vierte agua sobre la toalla provocándole la asfixia momentánea. La sensación de ahogo es terrible; pero si se hacía bien, era un método que no dejaba marcas, por lo que el reo, no podía en ningún momento demostrar que había sido torturado. A partir del siglo XX, este método ha sido usado por los ejércitos y por ciertos cuerpos de policía secreta y paramilitar, que se han dedicado a reprimir tendencias políticas contrarias al régimen establecido en aquellos países. Como ejemplo, podemos decir que ha sido un método muy extendido entre las dictaduras sudamericanas, aparentando de este modo normalidad en sus actuaciones.



Ø Toro de Falaris: consistía en meter a los herejes dentro de una esfinge de bronce o hierro con forma de toro, quemándolos vivos. Esto divertía especialmente a los espectadores, ya que los alaridos de las víctimas se podían escuchar a través de la boca del toro, asemejándose a los mugidos de dicho animal.


Ø La Cuna: Esta se podría considerar una forma evolucionada de la cuna de Judas. Se obligaba a la víctima a sentarse sobre una cuña de metal extremadamente afilada, el peso del cuerpo unido al de las cadenas y bolas pesadas que se le unían a los tobillos causaban que se fuera clavando el metal en el cuerpo hasta que causaba la muerte, normalmente por desangramiento aunque en algunos casos si el cuerpo se torcía podía incluso amputar una extremidad.


Ø Gota a Gota: Los elementos naturales, también se han utilizado para torturar en distintos tiempos de la humanidad. El gota a gota, era un método de tortura basado en el agua, fue muy utilizado durante la Edad Media, y se usaba fundamentalmente para arrancar la confesión o información a la víctima. Era una tortura larga, en la que el torturador no tenía prisa ninguna y lo único que tenía que hacer, era esperar a que la víctima se viniera abajo. Consistía en amarrar al reo a un poste o a la pared, atarlo fuertemente de pies, manos, cuello y frente; colocándose la cabeza debajo de un caño o grifo que dejaba derramar una gota a un ritmo continuado. Esto provocaba un estado de locura además de terminar erosionando el hueso del cráneo hasta producir la muerte.

Ø Empalamiento: Una enorme estaca perforaba y atravesaba el cuerpo de un extremo al otro, se solía perforar al sentenciado por el ano hasta que la estaca salía por la boca. Normalmente en este proceso se solía morir pero se daban casos en los que se sobrevivía al sufrimiento durante casi un día. El empalamiento siempre se realizaba en público y solían dejar el cadáver a la intemperie para alimentar a los animales carroñeros y servir como escarmiento para el resto de la población.


Ø Rompiendo con la rueda: A la víctima normalmente desnuda se le ataban las articulaciones al suelo, se fijaban por medio de unas maderas y se le iban destrozando los huesos de estas uno por uno con la brutal rueda de hierro, cuando todos los huesos eran papilla únicamente mantenida por la carne y la piel que los envolvía se le ataba a la rueda para ser expuesto a la muchedumbre, durante días se sobrevivía entre grandes dolores.


Ø El machacador de cabezas: Fue un utensilio en el cual introducían la cabeza de la victima y mediante un rodamiento apretaban la cabeza por arriba, mientras que por abajo estaba el tope con la barbilla. Los dientes estallaban o se iban clavando en los huesos de la mandíbula, los ojos se salían de sus cuencas debido a la presión cuando el cráneo se rompía y finalmente podía incluso salirse el cerebro por los oídos.


Ø La jaula colgante: La víctima era inmovilizada por una jaula, normalmente se colgaba al preso desnudo para ser expuesto a la multitud como símbolo de terror. La muerte podía tardar semanas, en las cuales el torturado podía fallecer debido al extremo frío, el calor o como en la mayoría de los casos por hambre o sed.Este era un método de ejecución que normalmente se aplicaba después de que el prisionero hubiese confesado tras días de tortura.

Instrumentos de tortura

Ø La garrucha: era el nombre con el que se conoció en la España del siglo XV, al método de tortura conocido como el estrapado, propio de la época medieval. Consistía en atar al reo con las manos atrás e izarlo con una cuerda por medio de una polea, de ahí el nombre de garrucha. A la víctima se le colocaban pesos en los pies, para después cuando se encontraba elevado, dejarlo caer de golpe contra el suelo. Esto se repetía varias veces. Al izarlo, podía provocar las luxaciones de las articulaciones de hombros, codos y muñecas, a lo que hay que sumar las posibles fracturas y magulladuras, en todo el cuerpo y piernas fundamentalmente, que producían las múltiples caídas.


Ø El potro: es un instrumento de tortura en el que la víctima, atada de pies y manos con unas cuerdas o cintas de cuero, a los dos extremos de este aparato, era estirada lentamente produciéndole la luxación de todas las articulaciones -muñecas, tobillos, codos, rodillas, hombros y caderas-. Se tiene constancia que este método se aplicó durante todo el período que duró la Inquisición en los países de Francia y Alemania; incluso ya se conocía desde mucho antes y por supuesto se utilizaba frecuentemente en las lúgubres mazmorras de castillos, prisiones y palacios de justicia.

Ø La rueda: era un instrumento que fue introducido en Francia en el siglo XVI, y que era muy utilizado en la zona germánica de Europa. Sin duda alguna, fue el aparato más versátil de la Edad Media, ya que la víctima se encontraba a merced total del torturador. El reo era atado desnudo a la rueda, de pies manos y cuello; mientras que el torturador le rompía poco a poco los huesos de sus miembros, que era el objetivo de esta tortura, pudiendo aderezarla con hierros candentes, cortes, mutilaciones y algunas cosas más, que se le pasara por la imaginación. También era habitual, colocar un miembro de la víctima o todo el cuerpo, entre los radios de la rueda y hacerla girar, quebrantándole los huesos. Como remate se podía dejar al reo atado en la rueda a la intemperie, para que los animales carroñeros se lo fueran comiendo poco a poco. Ha sido uno de los instrumentos de tortura más crueles inventados por el hombre.


Ø El borceguí: era el tipo de calzado más popular del siglo XV, cubría el tobillo, era abierto por su parte delantera y se ataba con correas o cordones. Pues bien, en este período se popularizó un método de tortura que se denominó con el nombre del calzado, puesto que consistía en apretar el tobillo de la víctima por medio de varias maderas enlazadas por unas correas o gatos de hierro, para administrar presión, hasta quebrantar los huesos.


Ø Aplasta cabezas ó cráneos: Este instrumento estaba compuesto por un casco finalizado en un torno con una manivela. El casco, a su vez estaba colocado en una estructura metálica que permitía que al girar la manivela, fuera bajando. Pues bien, la víctima se tumbaba boca abajo con la mandíbula apoyada en el suelo, colocándosele entonces el casco y se comenzaba a girar la manivela, provocándole la ruptura de los dientes, el quebranto de la mandíbula y de los huesos del cráneo, antes de estrujar su cerebro. El mecanismo por tanto, actuaba como una prensa.


Ø La Doncella de Hierro: era una especie de sarcófago provista de estacas metálicas muy afiladas en su interior, de este modo, a medida que se iba cerrando se clavaban en la carne del cuerpo de la víctima que se encontraba dentro, provocándole una muerte lenta y agónica. Las más sofisticadas disponían de estacas móviles, siendo regulables en altura y número, para acomodar la tortura a las medidas del "delito" del torturado. Además, podemos encontrar desde el modelo más básico, que es un sarcófago de hierro puro y duro; hasta las más refinadas obras de arte, ricamente decoradas con relieves.


Ø La horca: instrumento de muerte que todos conocemos, formado por una barra horizontal, sostenida sobre dos barras verticales, de la que pende una soga con un lazo en la que eran colgados los condenados a esta pena. En la Edad Media era la pena que los señores feudales reservaban a sus vasallos plebeyos, de ahí, que el ser ahorcado fuera la manera más vil de morir. En España, las Cortes de Cádiz de 1812 la abolieron, siendo ratificada en 1828 por Fernando VII; aunque no nos engañemos, puesto que este método de muerte fue sustituido por el de garrote vil desde 1832.

Ø El garrote: consiste en un aro de hierro, con el que se sujeta contra un poste fijo, la garganta de la persona que se va a ejecutar; oprimiéndola por medio de un tornillo de paso muy largo hasta conseguir la estrangulación. También el tornillo penetraba en la parte trasera del cuello rompiendo las vértebras y por tanto, la espina dorsal. La muerte podía sobrevenir por dos medios, asfixia o por el quebranto de la columna vertebral de la víctima. En cualquier caso, el sufrimiento estaba garantizado. El garrote, además de ser el nombre con el que se conocía un método de muerte, era la denominación que tomó un aparato de tortura, propio de la Inquisición. Este instrumento consistía en una mesa, a la que se le adosaban unos "garrotes" o prensas, que oprimían las piernas de la víctima, por un lado; y los brazos y pecho, por otro. Aplicando presión lentamente en aquellas zonas del cuerpo, se producía un intenso y agudo dolor al provocar el quebranto de los huesos.



Ø La sierra: fue un método de muerte utilizado ya en tiempos del bíblico Rey David. Esta pena, consistía en colgar boca abajo a la víctima para que el cerebro estuviera bien regado y no muriera el condenado desangrando antes de lo previsto; y se le comenzaba a serrar desde el ano y los genitales hacia el pecho. El acero de dientes agudos de la sierra cortaba fácilmente el cuerpo de la víctima provocándole un gran dolor, si bien el reo no comenzaba a perder el sentido hasta que se había llegado por lo menos al ombligo. Era sanguinolento y muy cruel y fue aplicado fundamentalmente contra homosexuales, de ahí que la tortura comenzara por el ano y los genitales, objetos fruto del pecado. Este método de la sierra, era ya conocido por los franceses que lo empleaban contra las brujas embarazadas, supuestamente por el mismo demonio. En Alemania, en tiempos de Lutero también se empleó esté método contra los cabecillas de las sublevaciones campesinas.


Ø Las aulas colgantes: eran armazones metálicos que quedaban suspendidos en el aire por un cable. Formaban parte del mobiliario urbano de los ayuntamientos, palacios y cortes de justicia de las ciudades europeas, hasta que poco a poco a finales del siglo XVIII decayó su uso. Era el lugar de honor de aquellos que hubieran cometido alguna acción, que tuviera que servir de escarmiento y ejemplo para el resto del pueblo; o a veces, cuando el pueblo requería justicia sobre algún hecho que hubiera conmovido a toda la comunidad, la manera de manifestar que la autoridad se encargaba de impartirla. El caso es que la víctima, semidesnuda, que quedaba condenada a morir de inanición, tenía que soportar las inclemencias del tiempo. En ocasiones, tenía también que compartir su jaula con gatos salvajes y otros animales que eran azuzados por los torturadores; otras veces, eran las gentes del pueblo los que, entre otras cosas, lo apedreaban.


Ø El Cepo: era un método más que de muerte, de castigo por delitos de robo, disturbios o pendencias; aunque en un momento dado se podía tener expuesta a la víctima hasta la muerte, si así se decidía por la corte de justicia. También fue utilizado como método de tortura para conseguir una confesión en las mazmorras de castillos, palacios de justicia o cárceles inquisitoriales. El Cepo era un instrumento que servía para sujetar al reo por la garganta y las muñecas; y según el modelo también por los tobillos, consistente en dos maderos ajustables. La víctima quedaba expuesta al público en la plaza de la ciudad, encontrándose a merced del populacho que lo vejaba y goleaba, a veces incluso hasta la muerte, con el beneplácito de la autoridad.

Ø La Cigüeña: era un método infaliblemente cruel, que consistía en someter al reo a este aparato. La Cigüeña, en sí, es un aparato hecho de hierro que sujetaba al condenado por cuello, manos y tobillo, y lo sometía a una posición incomodísima que provocaba calambres en los músculos rectales y abdominales; y a las pocas horas de todo el cuerpo. Pero esto no terminaba aquí, ya que se acompañaba de golpes de todo tipo, mutilaciones, quemaduras.



Ø La Pera: era un instrumento con forma de pera que una vez introducido en boca, vagina o ano, comenzaba a abrirse gracias a un mecanismo giratorio. Además en sus puntas gozaba de unos pinchos o púas que desgarraban la traquea, útero o el recto, dependiendo por la zona en la que fuera introducido. La modalidad oral de este invento, era aplicada a las personas que habían obrado mal de palabra, es decir, herejes, ortodoxos...; la anal, como no, a los homosexuales; y por supuesto la vaginal a las brujas que habían mantenido relaciones sexuales con el diablo, prostitutas, adulteras o mujeres que habían mantenido relaciones incestuosas.


Ø Garras de Gato: Esta especie de rastrillo de puntas afiladas arrancaban la carne a tiras de las víctimas desnudas, que colgaban por sus muñecas suspendidas en el aire. En ocasiones, dependiendo de la destreza del torturador se llegaba incluso a separar la carne de los huesos. Cualquier instrumento sencillo, ha servido a los torturadores, como han sido unas simples tenazas, que servían para arrancar de cuajo, dientes y cualquier otro miembro sobresaliente del cuerpo humano. El fuego y los hierros incandescentes servían también, al igual que las tenazas, de un complemento perfecto.



Ø La crucifixión: consiste en fijar o clavar al reo en una cruz. Generalmente la víctima moría por inanición, aunque sufría las inclemencias del tiempo al encontrarse a la intemperie, además de estar expuesto a los escarnios del pueblo, que ocasionalmente podía apedrearlo. Este método de muerte fue muy utilizado en época romana y en principio era la pena para sancionar a ladrones reincidentes, violadores... Desde la crucifixión de Cristo comenzó a ser la pena para castigar a los cristianos, pero cayó en desuso al igual que caía el Imperio Romano. Esto se debió sin duda alguna, al triunfo del Cristianismo, comenzando a considerarse una herejía el uso de la crucifixión como método de muerte.


Ø La fustigación: consistía en azotar a la víctima con una fusta o vara, era un castigo extendido en la mayoría de los ejércitos, desde la Antigüedad hasta la Revolución francesa. Se aplicaba en caso de las penas consideradas graves, como podía ser la deserción o el robo; aunque si tenemos en cuenta que la deserción se podía pagar con la vida, este castigo, era muy bien recibido.


Organizaciones en la Actualidad
En la actualidad, contamos con una serie de organismos que combaten o luchan por mejorar el tema de la tortura entre ellas están: la organización mundial, que tiene gran relevancia universalmente.
También contamos con el Tratado de Ginebra, el cual provee ayuda y protección a las victimas de la tortura, dividen a la gente en combatientes y no-combatientes. Los más importantes son la 3ra y 4ta convención (son 4 en total).
Según dicho tratado las personas que formen parte de la actividad de tortura, incluidos los miembros del grupo torturador que no estén practicando actos en contra de las victimas, deben ser tratados humanamente, es decir, no se puede herir, ni asesinar y en ningún momento pueden ser humillados ni degradados. También menciona que los prisioneros de guerra no deben ser victimas de ningún tipo de maltrato, ya sea físico o mental; si el prisionero posee algún tipo de información que no quiera revelar no puede ser amenazado ni maltratado. El tratado tiene una excepción si el rehén o victima, es sospechoso de una amenaza para el estado en el que se encuentra, esta persona no posee los derechos del Tratado de Ginebra.
Por otro lado, la "Convención Interamericana" que fue establecida por 17 países de América el 28 de febrero de 1987, define la tortura como el acto intencional de herir física o mentalmente a una persona, con propósitos de investigación, es decir, intimidación, como castigo u otro tipo de penalidad. También se debe entender como tortura cualquier método que utilice el capturador para modificar o alterar la personalidad de la victima, así esto no tenga consecuencias psicológicas para la victima o para sus capacidades mentales.
El protocolo de Estambul es el primer grupo de documentación para la tortura y sus consecuencias se hizo oficial por las naciones unidas en 1999. Este comité para la prevención de la tortura, visita y examina el trato a las personas privadas de su libertad; en caso de que haya guerra entre uno de los países que forma parte de la Convención de Ginebra y un país que no forme parte, abran delegados y testigos de la cruz roja internacional que velen por la seguridad y el no maltrato de los prisioneros de guerra.
Otras organizaciones en contra de la tortura son: Amnistía Internacional, Organización Mundial contra la Tortura y la asociación para la prevención de la tortura.


Conclusión
La tortura es uno de los aspectos que lamentablemente hemos adoptado de nuestros antepasados. Es un tema al cual solemos quitarle importancia pero que esta ahí, en nuestro día a día, sobretodo en la sociedad en la que vivimos, que no importa hacer daño al otro para obtener algún beneficio. Ya no se trata solo de obtener información o castigar a esclavos como en siglos pasados sino también de torturar a personas para obtener dinero (secuestros), pagar con nuestros familiares nuestro mal humor (maltrato domestico), aceptar pagos para torturar a otros (lo que ocurre en las cárceles) y otras tantas cosas que de tanto repetirse llegan a parecernos normales pero en realidad no lo son.
Es un tema de actualidad y relevancia, al cual debería dársele mas importancia pero eso esta en cada uno el saber defender lo que vale y no permitir este tipo de agresiones.


Glosario
Artesa
1. f. Cajón cuadrilongo, por lo común de madera, que por sus cuatro lados va angostando hacia el fondo. Sirve para amasar el pan y para otros usos.
Blasfemia
1. f. Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los santos.
2. f. Palabra gravemente injuriosa contra alguien.
Inanición
1. f. Biol. Debilidad grande por falta de alimento o por otras causas.
Luxación
1. f. Med. Dislocación de un hueso.
Prensa
1.f. Máquina que sirve para comprimir, cuya forma varía según los usos a que se aplica.
Verberar
1. tr. Azotar, fustigar, castigar con azotes.


Bibliografía

Páginas web visitadas:

(1) www.wikipedia.org/wiki/Tortura (20/10/08)
(2)
www.portalplanetasedna.com.ar/torturas.htm (21/10/08)
(3) www.wikipedia.org/wiki/Torture (20/10/08)
(4)
www.rae.es/RAE/Noticias.nsf/Home?ReadForm (18/10/08)





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