Orfeón
Universitario UCV:
50
años cantando sobre las nubes
José
Antonio Furiati Manganelli
Allá
en lo azul los lirios
ornan
alcázares de ensueño
arpas
de estrellas
melodizan
los ritmos
y
teorías de mil auroras
van
cantando sobre las nubes
su
fresca juventud
Cántico
– Vicente E. Sojo
Tranquilos transcurrían los días de
aquel verano, —fines de agosto e inicios de septiembre—, en 1976. Estaba a
punto de concluir el más largo periplo que aquella pareja hubiese podido concebir.
Es decir, Violeta y este servidor vivíamos entonces la culminación de un
fabuloso tour planificado mes y medio atrás a partir de itinerarios y
recomendaciones brindadas por familiares y amigos conocedores de estas 30
ciudades europeas visitadas.
Todas ellas urbes a las que
pudimos recorrer por vía terrestre, gracias a la majestuosa nave de “Manu”, un
ómnibus muy particular como su conductor. Aquel que proyectaba la viva estampa de
un gallardo y rubio alemán, pero que en realidad era catalán y quien fue desde
el inicio un inseparable compañero de destinos, incluyendo su “Ciutat Comtal”.
Sí Barcelona, la misma donde hoy Violeta y yo residimos.
Tras algunos paseos finales,
arribamos al hotel aquel 04 de septiembre a retirar el equipaje grueso dejado
allí para aligerar el recorrido, pernoctar y volar al día siguiente hacia
Caracas. Al ingresar junto a mi esposa, el encargado del lobby añadió a su
saludo la frase: “sentido pésame, señor”. Atónitos conocimos entonces que el
día anterior (viernes 03) se había estrellado un avión militar modelo Hércules
C-130 procedente de mi país sin sobrevivientes. Entre sus 68 víctimas se
encontraban los integrantes del Orfeón de la Universidad Central de Venezuela y
su director, el Maestro Vinicio Adames. Un episodio fatal de nuestra historia
contemporánea que se conocería como la Tragedia de Las Azores, pues aconteció
justo en Terceira, una de las islas del archipiélago portugués, la madrugada de
ese 03 de septiembre de 1976.
El impacto fue doble al
tratarse de la agrupación coral representante de mi Alma Mater, pero además al confirmar
que entre sus víctimas se encontraba mi amigo y paisano Vinicio. Aún
conmocionado salí a la esquina a comprar el diario La Vanguardia y allí
encontré unas declaraciones de Raúl Delgado Estéves, entonces director invitado
de la agrupación, quien milagrosamente viajó antes para resolver asuntos de
logística de la gira europea que traería a la agrupación coral por primera vez
al Viejo Continente.
A mi abrumada mente vinieron
recuerdos de nuestra natal Barquisimeto, la reconocida Capital Musical de
Venezuela, donde Adames inició su carrera en el canto que luego le llevaría a
las filas de los tenores del orfeón ucevista. Los más jóvenes le admirábamos y
buscábamos imitarle en rondallas que armábamos en la esquina del Teatro Florida.
Serenatas amateur a las cuales de tanto en tanto se incorporaba su hermano, Alí
Adames.
El mortal accidente del
turbo-avión estuvo rodeado de toda clase de eventos contradictorios, que son
reseñados en detalle en la investigación del musicólogo Eleazar Torres:
… “el aeropuerto de Lajes, en Terceira, siendo una base militar
estadounidense, no tenía iluminación en ese momento. Además, en la torre de
control no estaba el personal profesional capacitado, sino un asistente que no
pudo ofrecer mayor ayuda al piloto, .... Adicionalmente, el radar no estaba
funcionando. Ante todas estas adversidades, sólo un milagro hubiese hecho falta
para que esta tragedia no hubiese ocurrido”
Más allá de haber sido
testigos involuntarios de cómo los españoles y el mundo recibieron la infausta
noticia sobre la única agrupación latinoamericana que haría parte del XII
Festival Internacional del Canto Coral de Barcelona, queremos con estas líneas,
escritas 50 años después, realizar un vívido tributo a esa gran comunidad de
voces venezolanas que siempre pusieron en alto a su valiosa institución.
Y para ello también vale la
pena reproducir las palabras de aliento brindadas al maestro Raúl Delgado
Estéves por sus colegas organizadores de aquel cónclave catalán dispuesto a
reunir lo más excelso del arte coral mundial:
“Hermanos cantores de la Universidad Central de Venezuela. Con ilusión
de niños, veníais a traer vuestras bellas canciones (…) Parece que el mismo
Dios en sus misterios e insoldables planes ha preferido para vosotros otro
escenario mejor. Ha querido llevaros a su lado, para que cantéis eternamente en
el Gran Festival del Cielo. Nosotros os ofrecemos desde la tierra todas las
canciones de XII Festival Internacional de Canto Coral. Las vamos a cantar
mirando vuestra bandera donde queda un gran espacio vacío, un gran hueco sin
llenar. Y nos vamos a quedar en silencio tratando de escuchar en nuestro
corazón la gran canción de vuestra muerte”
Y así aconteció pues durante todas
las jornadas musicales en las que estuvo previsto la participación del Orfeón
Universitario (Patrimonio Artístico de Venezuela), a lo largo de los cinco días
del encuentro, sus almas fueron honradas enarbolando nuestra bandera tricolor
en aquellas tribunas donde sus cánticos resonarían. Como esperamos también en
2027 se escuchen las voces del hoy renovado Orfeón UCV en la edición 62° del
Festival Internacional que acoge nuestra Barcelona sonora.
¡PAZ A LOS 52 MÁRTIRES!
Referencias
Márquez,
A. P. (30 de 05 de 2019). Raúl Delgado, el sobreviente de Las AZores. Obtenido de guatacanights.com:
https://www.guatacanights.com/noticias/2019-5-30-ral-delgado-el-sobreviviente-de-las-azores
Torres Rodríguez, E. (01 de 08 de
2023). Ofeón Universitario ´76: Su voz sigue sonando. Obtenido de
documental.cusibglobal.org:
https://documental.cusibglobal.org/wp-content/uploads/2023/08/ORFEON_UNIVERSITARIO_76_SU_VOZ_SE_SIGUE.pdf
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